
Gracias por ser mi amigo, mi único incondicional.
Las cosas pasan muy rápido, pasan mucho y vienen y van las promesas y los sueños, los anhelos descansan y se cansan, esperan y sin duda se desesperan, pensando siempre en que sólo tu tienes el poder para hacer la vida más sencilla, más llevadera.
Sin poder evitar el que por mi mente pase toda clase de ideas grises, al final somos humanos y llorones, sentimentales y además yo soy yo. Pasan los días y me doy cuenta que yo no hay nada que pueda cambiar nada que se pueda evitar.
Así que no queda más que confiar y tratar de darle menos importancia a las penas y así hacer lo que es mejor en estos casos, bueno en realidad en cualquier caso... Acercarme a ti, confiar en tu voluntad, creer que tu sigues aquí, conmigo cada día y en cada paso que doy.
Incluso cuando el camino no es el mejor...
Hoy sólo puedo decir gracias porque sólo estando contigo puedo sonreír porque eres el único que me puede abrazar y ser 100% amor, porque sólo en tus palabras encuentro reposo y consuelo.
No importan la veces que la vida parezca desmoronarse, ni lo fuerte de la sacudida, tu siempre estás listo con el pegamento y un talento incomparable para recojer los pedazos, por diminutos que sean y reconstruir lo irreconstruible...
Y aunque hoy mi corazón, y anhelos que en el vivían estén de incógnitos en alguna parte de mi encierro, sé que entre esos escombros podré encontrarte a ti y juntos, en tu habitación, poner en orden cada idea, cada sentimiento y sobre todo reconstruir el rumbo de lo que venga adelante.
Gracias mil por amarme tanto...
Las cosas pasan muy rápido, pasan mucho y vienen y van las promesas y los sueños, los anhelos descansan y se cansan, esperan y sin duda se desesperan, pensando siempre en que sólo tu tienes el poder para hacer la vida más sencilla, más llevadera.
Sin poder evitar el que por mi mente pase toda clase de ideas grises, al final somos humanos y llorones, sentimentales y además yo soy yo. Pasan los días y me doy cuenta que yo no hay nada que pueda cambiar nada que se pueda evitar.
Así que no queda más que confiar y tratar de darle menos importancia a las penas y así hacer lo que es mejor en estos casos, bueno en realidad en cualquier caso... Acercarme a ti, confiar en tu voluntad, creer que tu sigues aquí, conmigo cada día y en cada paso que doy.
Incluso cuando el camino no es el mejor...
Hoy sólo puedo decir gracias porque sólo estando contigo puedo sonreír porque eres el único que me puede abrazar y ser 100% amor, porque sólo en tus palabras encuentro reposo y consuelo.
No importan la veces que la vida parezca desmoronarse, ni lo fuerte de la sacudida, tu siempre estás listo con el pegamento y un talento incomparable para recojer los pedazos, por diminutos que sean y reconstruir lo irreconstruible...
Y aunque hoy mi corazón, y anhelos que en el vivían estén de incógnitos en alguna parte de mi encierro, sé que entre esos escombros podré encontrarte a ti y juntos, en tu habitación, poner en orden cada idea, cada sentimiento y sobre todo reconstruir el rumbo de lo que venga adelante.
Gracias mil por amarme tanto...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario